Juegos Pucca logo Juegos PuccaJuegos, colores y mucho Garu
Juegos

Pucca buscando a Garu

Mis sobrinos tienen siete y diez años, y la primera vez que les hablé de Pucca buscando a Garu me miraron como se mira a alguien que cuenta batallitas.

A busy illustrated village scene with a magnifying glass

Mis sobrinos tienen siete y diez años, y la primera vez que les hablé de Pucca buscando a Garu me miraron como se mira a alguien que cuenta batallitas. Un juego en el que hay que encontrar a un ninja escondido en una imagen, sin explosiones ni niveles infinitos, les parecía poca cosa. Diez minutos después estaban con la nariz pegada a un libro de ¿Dónde está Wally? discutiendo quién lo había visto primero.

Ese es el espíritu de este juego. Lo jugué muchas tardes, al volver del colegio, en el ordenador familiar. Era un juego Flash y hoy ya no se puede abrir en un navegador normal, porque el soporte de Flash terminó en 2020. Pero la idea es tan buena que merece la pena contarla, sobre todo a quien tenga niños cerca y quiera recuperarla sin pantalla o con pantallas de ahora.

De qué iba el juego

Garu, como buen ninja, se pasa la serie escondiéndose de Pucca. El juego tomaba esa idea y la convertía en un juego de búsqueda. Cada pantalla era una escena llena de cosas: el restaurante Goh-Rong a la hora punta, una calle de Sooga con puestos y farolillos, un bosque de bambú, el tejado de una casa. En algún rincón estaba Garu, a veces medio tapado por una cortina, a veces disfrazado, a veces apenas asomando la coleta.

Tú movías el cursor, que en algunas versiones era una lupa, y hacías clic cuando lo encontrabas. Si acertabas, aparecía Pucca dando saltos de alegría. Si fallabas, perdías unos segundos del contador. Cada escena tenía un límite de tiempo, y las últimas eran bastante más abarrotadas que las primeras.

Recuerdo especialmente una pantalla nocturna en la que solo se veían siluetas. Garu era una sombra más entre otras sombras, y la única pista era la forma de su espada. Me costó una semana entera de tardes resolverla.

Por qué les gusta tanto a los niños

Lo he visto con mis sobrinos y con los hijos de mis amigas: los juegos de búsqueda tienen algo que engancha incluso a los más inquietos. Creo que son tres cosas.

La primera es que todos empiezan iguales. No importa si eres rápido con el teclado o si llevas años jugando. Aquí gana quien mira mejor, y un niño de cinco años puede ganarle a un adulto sin trampas.

La segunda es la sensación de descubrimiento. Encontrar a Garu provoca un pequeño grito de "¡ahí está!" que no se consigue con casi ningún otro tipo de juego. Es una recompensa inmediata y física.

La tercera es que se puede jugar en compañía. Dos personas delante de la misma pantalla, señalando, discutiendo, quitándose el ratón. Mi hermana y yo jugábamos así, y creo que fue de las pocas cosas que hacíamos juntas sin pelearnos.

"Eso es para pequeños": un error muy común

Cuando hablo de este tipo de juegos con otros adultos, casi siempre sale la misma objeción: los juegos de buscar son para niños muy pequeños y a partir de cierta edad no aportan nada. No estoy de acuerdo, y tengo pruebas bastante evidentes.

Los juegos de objetos ocultos son un género enorme entre adultos. Hay sagas enteras en ordenador y móvil dedicadas a eso, y títulos como Hidden Folks o la serie Tiny Lands tienen público de todas las edades. Incluso juegos de aventura muy aclamados se basan, en el fondo, en mirar con atención un escenario. La diferencia está en la complejidad de la imagen, no en la edad de quien mira.

Buscar a Garu no era un juego infantil. Era un juego de atención, y la atención no caduca.

Lo que sí cambia con la edad es lo que se pide del escenario. A los cinco años basta con encontrar al personaje. A los diez, mis sobrinos quieren pistas, límites de tiempo, y poder retarse. Eso no es dejar atrás el juego, es pedirle más.

Alternativas modernas que funcionan

Como blog de aficionados, no tenemos ninguna relación con VOOZ, la empresa propietaria de Pucca, ni con ningún juego oficial actual. Así que mis recomendaciones son de tía que prueba cosas, no de distribuidora.

  • Hidden Folks: escenas dibujadas a mano, en blanco y negro, llenas de personajes y sonidos hechos con la boca. A mis sobrinos les encanta. Es de pago único, sin anuncios.
  • Los libros de ¿Dónde está Wally?: el original de Martin Handford sigue siendo imbatible para jugar sin pantalla.
  • Tiny Lands: buscar diferencias entre dos escenarios en 3D. Más tranquilo, ideal para niños a partir de ocho años.
  • Un dibujo hecho en casa: más abajo explico cómo.

Si en casa os gustan los retos de mirar con calma, el puzzle navideño de Pucca tiene otro tipo de paciencia, más de colocar piezas que de encontrar.

Cómo hacer vuestra propia escena de Sooga

Esto lo hice con mis sobrinos un domingo de lluvia y salió mejor de lo que esperaba.

  1. Cogimos una hoja A3 y dibujamos un escenario muy lleno: el restaurante, con mesas, cuencos, farolillos, un gato, cortinas y gente.
  2. Cada uno dibujó a Garu escondido en un sitio distinto, sin que los demás lo vieran, tapando la hoja con la mano.
  3. Luego intercambiamos las hojas y pusimos un temporizador de dos minutos.
  4. El que encontraba al Garu ajeno se llevaba un punto. El que lo escondía tan bien que nadie lo encontraba se llevaba dos.

Lo mejor fue el último punto. De repente, el reto ya no era solo buscar, sino esconder bien. El de diez años acabó dibujando a Garu dentro de un cuenco de fideos, con solo los ojos fuera. Tardamos casi cuatro minutos en verlo.

Para los que quieran seguir dibujando, en Colorea a Pucca Valeria explica cómo trazar a los personajes de forma sencilla.

Lo que me queda de aquel juego

Pucca buscando a Garu era un juego pequeño, de los que hoy nadie listaría entre los grandes. Pero me enseñó a mirar despacio, que es algo que me sigue sirviendo. Cuando ahora busco las llaves por casa, todavía me sorprendo recorriendo la habitación en zigzag, como hacía con la lupa en la pantalla.

Esta semana, si tenéis un rato, sacad un libro de búsqueda o dibujad una escena llena de cosas. No hace falta que salga Garu. Basta con que alguien tenga algo que encontrar y alguien con quien gritar "¡ahí está!". Hay más recuerdos parecidos en la sección de juegos.

LP
Lucía Paredes

Lucía creció viendo Pucca por la tarde y hoy escribe sobre los juegos sencillos que siguen gustando a sus sobrinos.

More posts by Lucía

More in Juegos

Stacked colorful cubes on a dark game board Juegos

Pucca Cubic Shot

Pucca Cubic Shot llegó tarde a la fiesta de Flash. En 2012, cuando ya se hablaba de HTML5 y los móviles empezaban a comerse el...

Andrés MontoyaJul 12, 20124 min read
Steaming noodle bowls under red paper lanterns Juegos

Pucca y Garu en el restaurante

Si hay un lugar que define el mundo de Pucca, es el restaurante Goh-Rong.

Lucía ParedesNov 13, 20115 min read
Jigsaw puzzle pieces with red and white winter colors on a table Juegos

Puzzle navideño de Pucca

En casa de mi abuela, la Navidad empezaba cuando aparecía la caja del belén en el salón.

Lucía ParedesNov 13, 20115 min read